El pasado 4 de diciembre, el parque eólico de Saint Nazaire en el oeste de Francia, gestionado por EDF Renouvelables, anunció que había detectado “gracias a controles de rutina, datos anómalos en los parámetros de un transformador de potencia de la subestación en el mar”. En el comunicado difundido a través de X (anteriormente Twitter), se informa que los equipos