Los transformadores eléctricos son componentes clave en cualquier sistema de distribución eléctrica, encargados de convertir la tensión de un nivel a otro (desde la producción hasta el uso). Los transformadores para la distribución MT/BT son esencialmente de dos tipos: de aceite y en seco. Los transformadores de aceite están constituidos por un cajón metálico que contiene aceite mineral, el cual cumple la función de aislamiento eléctrico y disipación de calor, mientras que los transformadores en seco pueden ser enfriados por aire o tener los devanados encapsulados en resina.
SEA MARCONI es la primera empresa del mundo en haber desarrollado un sistema de monitoreo del estado de salud de los transformadores en resina: Smart Nosy
- Trasformatore con olio
- Trasformatore in resina
¿Cómo seleccionar el tipo correcto de transformador?
La elección del transformador adecuado depende de varios factores:
Contexto de uso
Debido al material aislante utilizado (resina vs aceite), los transformadores en resina son particularmente adecuados para entornos con un alto riesgo de incendio o contaminación, como centros comerciales, hospitales, industrias químicas y marítimas. Los transformadores de aceite se prefieren en aplicaciones de alta tensión y en contextos estratégicos, incluso en exteriores, donde se requiere una alta fiabilidad y durabilidad a largo plazo.
Tensiones en juego
Los transformadores de aceite alcanzan potencias más altas (producción y transmisión de energía), mientras que los transformadores en resina se utilizan hasta tensiones de 36 kV para potencias de 30 MVA (distribución). Los transformadores enfriados por aire generalmente se detienen en 20 kV.
Restricciones logísticas
Gracias a su peso reducido y dimensiones compactas, los transformadores en resina son fáciles de transportar e instalar, incluso en espacios reducidos. En estos contextos, los transformadores en seco evitan la doble manipulación del fluido aislante y del aparato. Los transformadores de aceite pueden instalarse en exteriores, mientras que los de resina requieren una cabina o celdas que los protejan de las inclemencias del tiempo.
Costos
El costo del bien, con la misma potencia instalada, es esencialmente comparable entre las dos tecnologías. Al analizar el costo total durante el ciclo de vida, a menudo es erróneo pensar que los transformadores de aceite representan un gasto mayor debido a los controles y el mantenimiento, cuando con un análisis más profundo, se debe considerar que los transformadores en resina requieren un mantenimiento constante de la cabina que los alberga, ya que un ambiente “sucio” afecta considerablemente su funcionamiento y, por lo tanto, la tasa de falla del bien. Hablando de costos, sin duda hay diferencias relacionadas con la instalación y las medidas de seguridad contra incendios obligatorias, que son considerablemente más estrictas en el caso de los transformadores de aceite.
Sostenibilidad
Este ámbito se está volviendo cada vez más importante en la adopción de una u otra solución tecnológica. Típicamente, los transformadores en resina se consideran una opción más respetuosa con el medio ambiente debido a la ausencia de aceite (un contaminante potencial de los acuíferos en caso de derrames); sin embargo, vale la pena señalar que existe una alternativa ecológicamente sostenible, a saber, los fluidos vegetales naturales (ésteres naturales). Los ésteres naturales son casi completamente biodegradables y, al tener un punto de inflamación muy alto, constituyen una respuesta extraordinaria al riesgo de incendio.
Al ampliar el concepto de sostenibilidad más allá de los aspectos ambientales, debemos mencionar la fase final de vida del bien. Podríamos decir que la fase de eliminación y reemplazo es más simple para los transformadores en resina, que sin embargo tienen una duración total del bien significativamente más corta en comparación con los transformadores de aceite.
Monitoreo/Mantenibilidad
Aquí radica una de las principales diferencias entre los dos tipos de transformadores. Los transformadores de aceite permiten un monitoreo mediante el análisis del fluido en laboratorio y, para las máquinas más importantes y estratégicas, también hay dispositivos capaces de realizar un monitoreo en línea de los parámetros clave. Los de resina no requieren mantenimiento, excepto la cabina que los alberga, y no permiten monitorear su estado de salud. La falta de mantenimiento de los transformadores en resina a menudo se percibe positivamente debido a una reducción en los costos totales de operación. Sin embargo, si lo conectamos con una tasa de falla más alta y la imposibilidad de monitorear su estado de salud, emerge el principal punto débil de los transformadores en resina: la falta de señales de alerta/alarma que puedan mejorar la eficiencia en la gestión del bien y la productividad.
Smart Nosy, monitorear la salud de los transformadores en resina ahora es posible
Después de más de 10 años de investigación y desarrollo, Sea Marconi
ha lanzado una innovación absoluta: Smart Nosy, un servicio de diagnóstico y pronóstico del estado de salud de los transformadores en resina.
Smart Nosy es un servicio que incluye un dispositivo altamente innovador capaz de “captar el olor específico” que emiten los transformadores en resina cuando presentan defectos o anomalías. Estos olores, causados por compuestos orgánicos volátiles (COV), son capturados mediante cartuchos especiales que se analizan en el laboratorio de Sea Marconi mediante espectrometría de masas. Los resultados de los análisis se examinan junto con los datos recopilados en tiempo real por sensores ubicados cerca del transformador, definiendo el marco diagnóstico del servicio.
Toda esta información se puede consultar en una plataforma web dedicada que representa un punto de síntesis para monitorear constantemente los “parámetros vitales” de los transformadores en examen.







