Un operador calificado debe ser capaz de proponer diversas soluciones para el tratamiento de los aceites, destacando las fortalezas y debilidades de cada intervención. En este caso, es recomendable comprobar que el operador/proveedor conozca en detalle los peligros inherentes a los procesos de tratamiento del aceite con reactivación de las tierras absorbentes mediante combustión.