Para diagnosticar la problemática del “PCB en aceite y transformador”, Sea Marconi emplea sus propias métricas de diagnóstico, en este caso:
A través del análisis del aceite, se identifican los indicadores específicos (PCB)
La concentración de PCB en líquidos aislantes nuevos y en funcionamiento debe ser “no detectable”, es decir, PCB <2 mg / Kg, determinado por la norma IEC 61619
[IEC 60296 Ed. 4-2012, pág. 16; IEC 60422 Ed. 4 – 2013, ficha. 3, pág. 24]
En cuanto a las regulaciones locales, los valores límite de PCB en el aceite pueden ser más altos, por ejemplo
50 mg / kg para el Convenio de Estocolmo
50 mg / kg para Europa
25 mg / kg para Italia
2 mg / Kg para Suecia
2 mg / Kg para la provincia de Buenos Aires (Argentina) y 50 mg / Kg a nivel federal
0,5 mg / kg para Japón (ver “Ley de eliminación de desechos y limpieza pública”, [Source]).
Con el fin de determinar analíticamente los umbrales de PCB infinitesimales como los prescritos en Japón, es necesario implementar un protocolo analítico especial (siempre basado en IEC 61619), único entre los laboratorios de más alto nivel. Sea Marconi ha logrado cambiar sus procedimientos internos y mejorar las fases de purificación y preconcentración de PCB hasta alcanzar umbrales totales de PCB de 0,1 mg / Kg (suma de congéneres).
Recuerda que
– 2010 es la fecha final para la descontaminación y / o eliminación de equipos con PCB o PCB puros> 500 mg / Kg [CENELEC CLC / TR 50503: 2010 (página 11)
– los transformadores eléctricos con <500 mg / Kg de PCB pueden permanecer en servicio hasta el final de su vida útil, siempre que estén “en buen estado de funcionamiento”, no presenten fugas o riesgos para la salud pública y el medio ambiente [CENELEC CLC / TR 50503: 2010 (Nota en la página 5, página 25)]
gracias a la base de datos, se observa la evolución de la concentración de PCB para determinar si ha habido fenómenos de contaminación cruzada durante las fases del ciclo de vida,
Las mezclas comerciales de PCB se evalúan en base a los picos del perfil cromatográfico
Basándose en la evaluación de estos factores clave, la criticidad específica se categoriza en términos de tipo y prioridad, definiendo al mismo tiempo el tipo y las prioridades de las acciones correctivas




