Sea Marconi es uno de los pocos laboratorios en el mundo capaces de realizar pruebas de compatibilidad entre materiales y fluidos aislantes — un tema que surge cada vez con más frecuencia en los casos que llegan al laboratorio.
Junto a los aceites aislantes minerales tradicionales, en los transformadores se utilizan cada vez más nuevos fluidos aislantes, entre ellos líquidos a base de ésteres, naturales o sintéticos. Al mismo tiempo, para prolongar la vida útil de los equipos y responder a los requisitos del eco-diseño, se emplean nuevos materiales constructivos.
Este escenario, a menudo sin síntomas detectables mediante los controles analíticos habituales, puede generar interacciones no deseadas entre los materiales dentro de la cuba. Esto es lo que puede suceder:
- Corrosión de los metales: se generan sulfuros que crean vías conductoras entre las espiras — un preludio a fallos catastróficos.
- Degradación precoz del fluido: se forman lodos que dificultan la refrigeración de la máquina.
- Envejecimiento acelerado de las juntas: se abren fugas e infiltraciones.
- Stray gassing: se forman gases disueltos anómalos, a menudo de difícil interpretación y no atribuibles a los fallos térmicos o eléctricos clásicos.
Un enfoque a medida, no de catálogo
El laboratorio acreditado Sea Marconi es uno de los pocos en el mundo capaces de realizar pruebas de compatibilidad entre materiales y ofrecer evaluaciones independientes de su interacción. Diseñamos un protocolo de investigación a medida, calibrado según el tipo de equipo y el contexto operativo, basándonos en décadas de experiencia adquirida en inspecciones post-mortem de averías reales.
¿Tiene materiales o fluidos que validar antes de su puesta en servicio?
Cuéntenos su caso: le propondremos el protocolo más adecuado.
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